Han aparecido miles y miles de soles, innumerables sistemas planetarios, porque todas las cosas tienen humildes principios, y de los visionarios que se han entretenido en ver danzar las mesas, han sido esos locos sublimes, esos genios que el mundo llama sabios, esas lumbreras de la ciencia y del sentimiento, esos apostoles de la razon, esos deistas.
¿Acaso no soy yo el que te ordeno que seas fuerte y valiente? No temas ni te acobardes, porque el Señor, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas”.